Ir al contenido

Tómatelo con calma: lo estás haciendo genial

31 de mayo de 2026 por
Tómatelo con calma: lo estás haciendo genial
Provei Global S.L., Sébastien

Embarazada relajada

Tómatelo con calma: lo estás haciendo genial

Seguramente has leído (o te han contado) todo lo que «debes» hacer para que el embarazo vaya bien, el parto sea coser y cantar y tu bebé sea perfecto.

Nada de tabaco, ni alcohol, ni azúcar, ni gluten, ni químicos; duerme tus horas pero no demasiado; haz ejercicio pero sin pasarte; toma suplementos pero no como sustituto de superalimentos ecológicos; relájate pero no te acomodes; engordarás pero no de más… ¡la lista no acaba nunca!

Es imposible cumplir cada norma, por muy buenas que sean tus intenciones. Habrá días en que las náuseas o los antojos te lleven a comer solo bollos de canela, y días en que el cuerpo te ancle al sofá justo cuando habías planeado salir a correr. Si el embarazo te enseña algo, es a sincronizarte por completo con tu cuerpo: la mayoría de las señales serán imposibles de ignorar. Tu cuerpo se está reconstruyendo MIENTRAS crea otra persona, así que dale un respiro.

  • Sigue tus antojos: tu bebé estará bien. Eso sí, si solo comes comida basura o se te antoja tiza o plantas, coméntalo con tu médico por si te falta algún mineral o vitamina.
  • Adapta el ejercicio: los tendones se ablandan y tu equilibrio cambia, así que eres más propensa a lesiones. Camina en vez de correr, prueba yoga prenatal o flota en la piscina. Está bien bajar el ritmo.
  • Duerme cuando lo necesites: los tres primeros meses suelen ser los del mayor agotamiento.
  • Haz las paces con el polvo de casa si tu médico te ha mandado reposo (es pacífico y no te atacará mientras duermes).
  • Las molestias son normales, pero los dolores fuertes hay que tomarlos en serio. No pasa nada por ir más despacio.

Tu cuerpo cambia, tus necesidades cambian, tu vida cambia. Ten curiosidad y déjate llevar. Encuentra tu propio equilibrio y tus límites. Mientras no te pongas en peligro a ti o a tu bebé, relájate y ten claro que lo estás haciendo PERFECTAMENTE BIEN.

El vínculo con tu bebé