Síntomas de embarazo: 8 primeras señales
La única forma de saberlo con seguridad es hacerte un test de embarazo o una ecografía, pero algunas mujeres empiezan a notar señales muy tempranas antes de que el test dé un resultado claro. ¡Y adivinar siempre es divertido!
Igual que cada mujer es diferente, cada embarazo lo es. Algunas notan síntomas casi de inmediato, cuando el óvulo fecundado se implanta y empiezan a fluir las hormonas; otras no sienten cambios hasta varias semanas después. Además, algunos síntomas tempranos se parecen mucho a los de antes o después de la regla, y también puedes estar embarazada sin notar nada. Si estás buscando el embarazo, lo mejor es hacerte tests con regularidad. Aun así, hay señales tempranas en las que fijarte:
Se retrasa la regla
Una de las primeras señales claras. Tras la implantación, el cuerpo empieza a producir la hormona hCG, que mantiene el embarazo y le dice a los ovarios que dejen de liberar óvulos, deteniendo la regla. Con ciclos muy regulares lo notarás en cuanto se retrase un par de días; con ciclos irregulares cuesta más saberlo sin un test positivo.
Manchado leve
Una señal muy temprana puede ser un ligero manchado. Cuando el óvulo se adhiere al revestimiento del útero, unos 10-14 días tras la concepción, puede causar pequeñas manchas parecidas al inicio de la regla. No hay de qué preocuparse, y no todas las mujeres lo notan.
Náuseas
Muy comunes, sobre todo en el primer trimestre. Se les llama «náuseas matutinas», pero no te fíes: pueden aparecer a cualquier hora (¡también de noche!). No se conoce del todo la causa, pero se cree que se deben a los cambios hormonales del inicio del embarazo.
Pechos sensibles
Los cambios hormonales pueden volver los pechos sensibles, hinchados y doloridos, y a veces oscurecen las areolas. Las hormonas preparan poco a poco el pecho para la lactancia. Como muchas mujeres también notan esto antes de la regla, es una de esas señales de «¿será o no será?».
Cansancio
Algunas mujeres se sienten agotadas ya una semana después de concebir. En cuanto el óvulo se implanta, el cuerpo produce hormonas para sostener el embarazo; la progesterona, en especial, es responsable de la fatiga y de la ralentización general del cuerpo.
Orinar más
Durante el embarazo, el volumen total de sangre puede aumentar hasta un 50-60%. Este proceso empieza con la hCG. Ese mayor flujo beneficia sobre todo al útero y al bebé, pero también hace trabajar más a los riñones, que filtran la sangre y eliminan residuos por la orina. Así que, aunque sea incómodo ir tanto al baño, en realidad es buena señal para ti y para tu bebé.
Olfato más sensible
El aumento de estrógenos puede agudizar tu olfato. Por desgracia, esa sensibilidad también puede disparar las náuseas, un pequeño círculo vicioso. ¿Qué hacer? Poco más que evitar los olores que te molestan, rodearte de los que te gustan y ventilar a menudo.
Gusto alterado
De nuevo por las hormonas, un gusto cambiado puede ser señal temprana. Seguro que has oído lo de los antojos raros: es muy normal. Tus comidas favoritas pueden saberte raras de repente, y las que odiabas, a gloria. A veces también notarás un sabor agrio o metálico en la boca.
¿Quieres saber más sobre el embarazo? Sigue nuestro calendario de embarazo semana a semana y descubre el desarrollo de tu bebé y de tu cuerpo en cada etapa.