5 cosas que debes saber sobre el sol
UVA, UVB, SPF… ¿no sabes por dónde empezar? Lo entendemos: puede sonar complicado. Así que hemos intentado explicarlo todo de forma sencilla, desde los rayos UV hasta el factor de protección.
¿Qué es el SPF?
El SPF (factor de protección solar) indica cómo y durante cuánto tiempo protege un producto frente a la radiación UVA/UVB y las quemaduras. Pero elige siempre el SPF según tu tipo de piel, el índice UV de tu zona, tu nivel de actividad (¿vas a tomar el sol tumbado o a hacer deporte?) y tu entorno: superficies como el agua o la nieve reflejan los rayos y los hacen más intensos. La nieve puede reflejar hasta el 90 % de la radiación UV, así que no olvides el SPF50 la próxima vez que vayas a esquiar.
¿Un SPF más alto protege más?
Te sorprenderá: el SPF30 absorbe el 96 % de la radiación UV y el SPF50 el 98 %, así que la diferencia real no es tan grande. Lo que cambia es cuánto tiempo puedes estar al sol antes de quemarte, no el nivel de protección en sí. Además, un SPF alto puede dar una falsa sensación de seguridad y llevar a quemaduras, porque se piensa que no hace falta reaplicar.
¿Cuánto dura la protección?
Si tu piel se quema normalmente a los 10 minutos bajo el sol del mediodía, una aplicación correcta de SPF20 te permitiría estar al sol 20 veces más (200 minutos) sin quemarte. El mismo principio vale para el SPF30 y el SPF50.
UVA, UVB: ¿cuál es la diferencia?
Vemos algunos rayos del sol, pero no todos. A la Tierra llegan tres tipos:
- Rayos visibles, que se ven a simple vista.
- Rayos infrarrojos.
- Rayos ultravioleta (UV), que según su longitud de onda son UVA o UVB.
Los rayos UVB no son tan fuertes como los UVA y solo penetran la capa externa de la piel, provocando un bronceado lento, pero son una de las principales causas de quemaduras y cáncer de piel. Los UVA penetran más profundo, incluso a través de la ropa y el cristal, y causan envejecimiento, arrugas y cáncer de piel. Por eso es importante elegir un protector de amplio espectro que cubra UVA y UVB, como los protectores solares Bambo Nature, en SPF30 y SPF50.
Consigue la mejor protección
Para una protección óptima frente a los rayos UVA/UVB, usa la cantidad adecuada y reaplica, reaplica, reaplica. La regla fácil: un puñado por cuerpo, tanto en adultos como en niños.
¿Es el sol del todo malo?
Con toda esta información puede parecer que hay que evitar el sol a toda costa, pero no es así. El sol también tiene muchos efectos buenos y el cuerpo lo necesita para funcionar: sus rayos nos ayudan a generar vitamina D, que estimula el metabolismo del calcio y favorece el crecimiento de los huesos —algo especialmente importante en niños y adolescentes. Y, aunque no esté del todo demostrado científicamente, ¡todos sabemos cómo cambia el ánimo con un poco de sol!